SALUD

  • Si preguntamos a cualquier personas que le pide a la llegada de un año nuevo, prácticamente todo el mundo dice salud en las primeras posiciones. Gozar de salud es uno de los objetivos más importantes.

    Pero si nos preguntamos qué hace la gente para tener salud y si vemos los múltiples datos relacionados con la salud y las enfermedades, podemos apreciar que no siempre se correlaciona ese alto valor de la salud con el comportamiento de las personas para conseguirlo.

    La salud es un concepto de gran importancia y lo valoramos como bienestar y calidad de vida.

    Según el diccionario de la RAE la salud se define como :

    Estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus   funciones”.

    Conjunto de las condiciones físicas en que se encuentra un organismo en un momento  determinado.

    El concepto de salud como encontrarnos bien, remite a la ausencia de enfermedad. La OMS los define como: “Estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedades o afecciones”.

    Este concepto tiene diferencias como:

    • La ausencia de enfermedad es condición necesaria pero no suficiente
    • Incluye las dimensiones física, mental y social
    • Relación de la salud con un estado completo de bienestar

    FACTORES QUE CONDICIONAN LA SALUD

    Al pensar en la salud y qué puede condicionarla, pueden venir múltiples razones que tengan impacto sobre la salud. Hay 4 grandes factores que condicionan la salud: medio ambiente, biología humana, estilo de vida y sistema de atención sanitaria.

    •       MEDIO AMBIENTE (20-25%): FÍSICO (aire, nivel de ruido, etc.) SOCIAL y ECONÓMICO

    •       BIOLOGÍA (15-20%): edad, sexo y herencia genética

    •       ESTILO DE VIDA (50%): actividad física, alimentación, alcohol, sedentarismo, consumo de drogas

    •       SISTEMA DE ATENCIÓN SANITARIA (10%): acceso al sistema de salud, calidad de la atención, instalaciones, profesionales sanitarios, investigación médica, etc.

    ¿Qué factor o factores podemos modificar para mejorar nuestra salud?  Sólo hay uno en el que podemos modificar de manera directa e individual: el estilo de vida. Los otros factores son más difíciles de modificar. Por eso es muy importante la educación y promoción de hábitos y estilo de vida saludables. A menudo la gente le echa la culpa a la genética, pero como vemos es de los factores que menor porcentaje de importancia tiene.

    ¿Qué es el estilo de vida? Es el conjunto de comportamientos, hábitos y pautas que definen la forma de vivir de una persona o un grupo de personas. Qué hábitos encontramos en un estilo de vida saludable?

    -Alimentación correcta

    -Actividad física

    -Descanso

     

    ¿Qué hábitos y comportamientos no son saludables?

    •       Consumo de sustancias nocivas: tabaco, alcohol, drogas…

    •       Una mala alimentación (dietas desequilibradas)

    •       Sedentarismo: no practicar ejercicio

    •       Otras: prácticas sexuales de riesgo, actuaciones imprudentes en el trabajo, conducción temeraria…

     

    Mirando los hábitos de vida saludable, podemos deducir que no todo el mundo se alimenta de manera correcta, ni descansa lo suficiente, y no se tiene una práctica de ejercicio físico regular. En el eurobarómetro de 2017, España pasa de un 42% que no realiza ejercicio de manera regular a un 46%. https://ec.europa.eu/sport/new

    Los estilos de vida son comportamientos adquiridos durante el proceso de socialización, pueden variar  lo largo de la vida de las personas y tiene una gran importancia la adquisición en la infancia.

    FACTORES QUE CONDICIONAN EL ESTILO DE VIDA:

    •       CARACTERÍSITCAS INDIVIDUALES: rasgos físicos o de personalidad, tanto genéticos como adquiridos.

    •       CARACTERÍSITICAS DEL ENTORNO MICROSOCIAL: en el que se desenvuelve el individuo (educación, cultura, familia…).

    •       FACTORES MACROSOCIALES: sistema político y económico, medios de comunicación, etc.

    •       FACTORES GEOGRÁFICOS: características del medio físico y ambiental (clima, hábitat, contaminación, cultura ambiental, etc.).

    Cualquier cambio en uno de los factores puede afectar al estilo de vida. En estilo de vida también hay que tener en cuenta la calidad de vida. No solo es importante la cantidad de años que vivimos, sino la calidad con la que vivimos.

    La calidad de vida hace referencia a las condiciones en que se vive. Tiene relación con el nivel de satisfacción que conlleva. Una buena calidad de vida se asocia a términos como:

    • Satisfacción
    • Bienestar
    • Felicidad
    • Salud

    La baja calidad de vida se relaciona con términos como tristeza, depresión y enfermedad.

    Desde la aparición de la pandemia de covid 19 nuestra calidad de vida se ha visto afectada en todos los aspectos por el confinamiento, las modificaciones y hasta la falta de trabajo, menos actividad física y la dificultad para hacer ejercicio.

    Otro aspecto muy importante es el de la salud y el bienestar mental con la incertidumbre, falta de trabajo, falta de relaciones sociales, etc.

    La vuelta progresiva a la actividad física y al ejercicio programado y con otras personas irá facilitando esa vuelta a la calidad de vida que teníamos, están surgiendo nuevas formas de práctica deportiva como las clases y actividades online.

    Mientras exista la posibilidad de contagio, estará imitada nuestra calidad de vida pero irá mejorando con las medidas de seguridad y la aparición de una vacuna.

    Lo importante es adaptarse a las alternativas que hay para poder mantener un estilo de vida saludable y activo. Ya que si nos dejamos, cuando se supere la crisis sanitaria y las medidas de seguridad, puede haber otro problema de salud relacionado con un mayor sedentarismo.

    LA PRÁCTICA DE EJERCICIO EN EL ESTILO DE VIDA

    La práctica de actividad física o ejercicio es uno de los hábitos necesarios para una vida saludable. El estilo de vida en los países desarrollados, los trabajos cada vez más sedentarios, hacen necesaria la práctica de actividad física y ejercicio para contrarrestar los efectos negativos y llevar un estilo de vida saludable.

    Además, cuando se realiza ejercicio físico, es más fácil llevar una alimentación adecuada, nuestro organismo nos va a pedir alimentos con una calidad nutricional para recuperarnos. El descanso también se va a ver favorecido por el gasto energético.

    La liberación de endorfinas van a llevar a una sensación de bienestar. Las mejoras en todos los distintos sistemas y órganos nos van a llevar a una sensación de bienestar. Los beneficios psicológicos y sociales se van a incrementar. Se produce una liberación de estrés.

    El problema es empezar a cambiar estos hábitos, requiere paciencia, hacerlo de manera gradual y es mucho más fácil si se realiza de la mano de distintas profesiones (medicina, entrenamiento, nutrición, psicología). La mayoría de las personas fracasan en los cambios de hábitos por no estar convenientemente asesoradas y por no tener continuidad.

    No es un camino fácil, al comienzo puede haber mucha motivación pero posteriormente se entra en etapas en las que hay falta de ganas para seguir los hábitos saludables, hay días que no apetece entrenar, hay momentos en los que apetece comer con más azúcar y grasa. La reuniones sociales con comida y bebida pueden dificultarlo también.

    Requiere de paciencia, establecer objetivos realistas a corto, medio y largo plazo. Esta parte es importante, si no estableces objetivos es muy difícil saber a donde quiero llegar. Una vez que tienes los objetivos hay que planificar para saber qué tengo que hacer para llegar a esos objetivos. Por eso es tan importante la ayuda de profesionales que te ayuden en ese proceso, las ventajas de asesorarte son múltiples:

    • Ahorro de tiempo: saben qué tienes que hacer para conseguir tus objetivos más rápidamente que si vas probando tú solo
    • Individualización: el ejercicio, la dieta, el asesoramiento médico y psicológico, tiene que ser personalizado, cada persona y cada organismo es un mundo.
    • El valor de tener un coach, un mentor que te ayude en ese proceso de cambio.
    • Objetividad: a veces nosotros no somos objetivos con nosotros mismos.
    • Valoración externa: muy relacionado con el punto anterior.

    Si ya practicas ejercicio y estás estancado o ante tanto cambio con la situación actual, aprovecha para introducir cambios, nuevos objetivos y planes con profesionales que te ayudarán.

    Si estás empezando aprovecha la oportunidad para empezar este complejo proceso bien asesorado. Invertir un poco puede garantizarte el éxito y ganar en salud y calidad de vida.

  • 17 de mayo de 2020, día mundial de la hipertensión. Seguimos confinados en Madrid por la pandemia de covid 19 pero pudiendo salir a hacer ejercicio, lo cual ayuda a prevenir la hipertensión y las enfermedades asociadas al sedentarismo.

    La presión arterial es la fuerza ejercida por el corazón al bombear sangre sobre las paredes de las arterias . Se mide en milímetros de mercurio (mm Hg) y tiene dos cifras. La primera corresponde a la tensión producida por la sístole (contracción del corazón) y la segunda por la diástole (relajación del corazón).

    La hipertensión es la tensión arterial más alta de los valores normales (por debajo de 120/ 80 mm Hg).

    Hace unos años empecé a entrenar a un buen cliente que quería ponerse en forma, correr un maratón y sobre todo, adquirir hábitos de vida saludables para disfrutar de su familia y sus hijas pequeñas durante mucho tiempo.

    A pesar de estar en baja forma, lo normal, tuvo constancia y consiguió mejorar mucho a lo largo de esa temporada. Tanto él como yo estábamos muy contentos por los resultados obtenidos tanto en fuerza como en resistencia cardiovascular y flexibilidad.

    Para mejorar el entrenamiento de cara a las carreras populares, le sugerí que se hiciera una prueba de esfuerzo.

    Es una prueba en la que se incrementa la velocidad de una cinta (también se puede hacer en bici manteniendo un ritmo y se va incrementando la resistencia).Se observan la frecuencia cardiaca, el consumo de oxígeno y producción de dióxido de carbono. También se puede medir a cantidad de lactato que se genera. En el siguiente link puedes ver cómo se realiza https://youtu.be/P4tDHQuPIpk

    Antes de realizarse la prueba, se realiza un electrocardiograma para ver que el latido del corazón es correcto y pude realizarse esta prueba que es de intensidad máxima (también se puede realizar submáxima).

    La sorpresa vino cuando el médico le dice que tiene la tensión alta y no puede realizar la prueba (no recuerdo los valores de tensión). Le recomienda ir a su médico para que lo valore en consulta. Después de la visita a su médico de cabecera, le diagnostica hipertensión y le pone el correspondiente tratamiento farmacológico

    Mi sorpresa era grande ya que mi cliente había reducido su peso graso, había mejorado notablemente su resistencia cardiovascular, corría carreras populares y sin embargo, su tensión arterial era patológica. Ni me imaginaba que fuera a tener hipertensión con todo el ejercicio que hacía conmigo y por su cuenta. De ahí la importancia de revisarse la tensión cada cierto tiempo o al menos una vez al año.

    Con la medicación su tensión arterial bajó y mi tensión psíquica también, ya que estaba preocupado por su salud y lo que le hubiera podido pasar en algún entrenamiento tanto conmigo como por su cuenta. No me lo podía creer, uno de mis mejores clientes, capaz de terminar carreras populares cada vez de mayor distancia y con hipertensión.

    Desde siempre me había parecido importante una valoración médica previa al ejercicio físico. Análisis de sangre para ver parámetros importante como la glucosa, el colesterol. Electrocardiograma para detectar irregularidades en la actividad eléctrica del latido cardiaco. Espirometría para valorar si los pulmones funcionan de manera correcta.

    Suelo recomendar también una prueba de esfuerzo al inicio ya que se puede repetir en un futuro y valorar la progresión. Incluso los entrenadores podemos medir la tensión arterial con tensiómetro digital que no lleva más de 2 minutos y dar un buen servicio a nuestros deportistas. 

    La hipertensión arterial es un factor de riesgo en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares junto con la obesidad, la diabetes y la hipercolesterolemia.

    Otros factores como el sedentarismo, el tabaquismo y la mala alimentación son hábitos que pueden controlarse e inciden en las enfermedades cardiovasculares, las cuales son responsables de un gran número de muertes en los países más desarrollados.

    Los valores de tensión que asocia la AHA (American Heart Association) son los siguientes:

    Normal: sistólica <120 mm Hg y diastólica < 80

    Elevada: sistólica 120-129 y diastólica < 80

    Hipertensión grado 1: sistólica 130-139 y diastólica 80-89

    Hipertensión grado 2: sistólica 140 o más o diastólica 90 o más

    Crisis de hipertensión: sistólica > 180 y/o diastólica >120

    El ejercicio físico para disminuir la hipertensión fue recomendado por primera vez por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1989.

    El ejercicio físico aeróbico a una intensidad del 40% al 70% del VO2max (consumo de oxígeno máximo) disminuye la tensión arterial entre 5 y 8 mm Hg y se mantiene el efecto hasta después de 22 horas. Los ejercicios que impliquen grandes grupos musculares: caminar, ciclismo, carrera, natación. Durante sesiones de 30 y 60 minutos con una frecuencia entre 3 y 5 veces por semana.

    El ejercicio de fuerza también es recomendable con ejercicios multiarticulares (que impliquen varias articulaciones y grupos musculares grandes). En personas con patologías cardiovasculares las cargas deberían ser ligeras: 30-50% de 1 RM (repetición máxima) y se debería controlar la presión arterial durante el entrenamiento al terminar las series. En personas sanas, estas cargas pueden ser mayores. Realizar entre 2-3 series de 10-20 repeticiones

    Hay que tener en cuenta que las contracciones isométricas pueden elevar la presión arterial y evitar la maniobra de valsalva que consiste en mantener la respiración al realizar la contracción muscular. Esta maniobra se utiliza en el rendimiento deportivo pero no deben realizarla personas con hipertensión y otras patologías cardiacas. Tampoco sería recomendable llegar al fallo (no poder levantar la carga ni una repetición más).

    En conclusión, el ejercicio físico presenta beneficios sobre la hipertensión arterial y el ejercicio aeróbico de intensidad moderada puede reducir la tensión arterial.

    Como recomendación: una vez al año revisa tu tensión arterial con tu médico de cabecera. El estilo de vida que llevas (actividad física, alimentación, descanso, no consumir sustancias nocivas) incide en gran medida sobre tu salud y previene la hipertesión arterial.

    Si eres entrenador, que indiques esto a tus clientes e incluso, tengas a mano un tensiómetro en tu instalación deportiva para medir la tensión a tus clientes en tus valoraciones o cuando no se encuentren bien e incluso si sufren alguna lipotimia. Incide en una buena técnica respiratoria en los ejercicios y evita aguantar la respiración en los esfuerzos.

alfonsopt.entrenador.pro usa cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos de la navegación de usuarios y optimizar su servicio. Para más información lea Política de Cookies. ×